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EL BLOG DE AUTOMOCIÓN

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Apunta en la agenda de tu coche las fechas claves para evitar disgustos

Las obligaciones del conductor son unas cuantas: cumplir el Código de Circulación, llevar el coche en buen estado y, no menos importante, vigilar siempre el calendario. Un despiste de un día puede convertirse en una multa de hasta 3.000 euros y, en otros casos, en recargos impositivos e incluso embargos de cuentas. Apunta en la agenda las fechas clave para evitar disgustos posteriores.

1. CONDUCIR CON EL CARNET CADUCADO

El tiempo pasa rápido y, de pronto, puede que tu carnet de conducir haya caducado. El permiso B se entrega con una vigencia de diez años (siempre que el conductor sea menor de 65 años) y, a partir de en ese momento, debe renovarse.

Si lo dejas en el cajón y vas en autobús, en tren o metro, no pasa nada, pero circular con el carnet caducado está tipificado como infracción grave en la Ley de Tráfico, con una multa de 200 euros.

2. DEJARSE EL CARNET EN CASA

No es tan grave como el caso anterior, pero también cuesta dinero. Si un agente te pide el permiso de conducir y no lo llevas encima –pero está en vigor–, la multa puede ser de hasta 100 euros (se considera infracción leve). Sin embargo, Tráfico aplica generalmente una sanción de 10 euros.

3. NO LLEVAR EL PERMISO DE CIRCULACIÓN DEL VEHÍCULO

También se considera una infracción menor y supone una multa de 10 euros, siempre que se trate de un descuido y simplemente el documento no esté en el coche. Si lo que ocurre es que el vehículo no cuenta con el permiso, la multa es de 500 euros (infracción grave).

4. CIRCULAR SIN SEGURO

Ocurre como con el carnet caducado: un solo día es suficiente. Todos los coches deben tener seguro de responsabilidad civil, como mínimo, y en cuanto vence la póliza, la cobertura desaparece. No existe prórroga posible: si la Guardia Civil de Tráfico lo detecta, la multa va de 601 a 3.000 euros. La cantidad depende de varios factores: si el vehículo estaba circulando, su categoría, la implicación o no en un accidente, el tiempo que ha transcurrido sin seguro o la reincidencia.

5. NO PASAR LA ITV

Conducir con la ITV caducada equivale a 200 euros de multa. Si es un agente quien detecta la infracción (y no un radar), retirará el permiso de circulación del vehículo y le dará un volante al conductor para desplazarse hasta un centro de inspección antes de diez días. También hay que pagar (10 euros) si no llevas contigo la tarjeta de la ITV, aunque esté hecha la inspección.

6. OLVIDARSE DEL IMPUESTO DE CIRCULACIÓN

Esta tasa municipal también es obligatoria y su cuantía depende del tipo de vehículo y de cada ayuntamiento. En este caso, ningún agente te impedirá circular por no haber pagado el impuesto, pero el consistorio en cuestión irá aplicando un recargo que aumentará en función del tiempo que pases sin pagar. Al final, si no se asume la deuda (y después de los avisos pertinentes), la cantidad suele ser embargada.

¿Qué es obligatorio llevar en el coche y qué no?

El Reglamento General de Circulación y otros decretos que lo han modificado establecen una serie de obligaciones que afectan a todos los conductores. Y aunque algunas de ellas se han repetido en más de una ocasión, los automovilistas no parecen recordarlas siempre. O les surgen las dudas. ¿Qué es obligatorio llevar en el coche y qué no? Y, sobre todo, ¿qué multas acarrea el incumplimiento de la norma?

Chaleco reflectante

El reglamento de circulación lo deja bien claro: “Los conductores de turismos […] deberán utilizar un chaleco reflectante de alta visibilidad […], que figura entre la dotación obligatoria del vehículo, cuando salgan de éste y ocupen la calzada o el arcén de las vías interurbanas”.

Y lo mejor, de hecho, es tener a mano más de un chaleco para que los ocupantes también puedan salir del vehículo en caso necesario. Pasar por alto esta norma supone una multa de 200 euros.

Triángulo

Un caso parecido al anterior. Casi nadie se acuerda de él hasta que surge la necesidad, pero es imprescindible. No disponer del triángulo homologado de señalización de peligro acarrea una sanción de 200 euros.

En realidad, tienes que llevar dos por si necesitas usarlos en carreteras de doble sentido, delante y detrás del vehículo en caso de una inmovilización de emergencia. Hay que colocarlos a 50 metros del coche y visibles a una distancia de 100 metros. Cuando vayas a llenar el maletero, procura no dejarlos al fondo.

La pegatina de la ITV

Ya se ha contado más de una vez que olvidarse de la Inspección Técnica de Vehículos equivale a exponerse a una multa de 200 euros. Pero, aunque esté superada la ITV, los conductores también pueden llevarse un disgusto si se olvidan de poner la pegatina en el parabrisas.

Lo dice el artículo 11 del Real Decreto 224/2008, de 15 de febrero: “Los vehículos que hayan superado favorablemente la inspección técnica periódica ostentarán en sitio bien visible un distintivo, en el que se señale la fecha en que deben pasar la próxima inspección”. Se trata de una infracción leve, castigada con una sanción de hasta 100 euros (se aplican normalmente 80).

Rueda de repuesto

¿Es obligatorio llevar rueda de repuesto? No (y sí). El Anexo XII del reglamento de circulación indica la obligatoriedad de llevar ”una rueda completa de repuesto o una rueda de uso temporal, con las herramientas necesarias para el cambio de ruedas, o un sistema alternativo al cambio de las mismas que ofrezca suficientes garantías para la movilidad del vehículo”. De lo contrario, la multa es de 200 euros.

Cadenas para la nieve

La Ley no obligue a llevarlas en el maletero, pero sí a detener el coche si nos encontramos ante alguna señal o indicación de que su uso es obligatorio. Y, por supuesto, pueden multarnos si no lo hacemos, nada menos que con 200 euros.

Gafas de repuesto

Muchos conductores todavía creen que tienen que llevar un par de gafas de repuesto por si se rompen las que están usando (y la pregunta sigue apareciendo en decenas de foros de Internet), pero la obligatoriedad desapareció hace nada menos que 20 años. En todo caso, no deja de ser recomendable tenerlas, por si acaso.

Lo que sí es obligatorio es usar correctores de visión (gafas o lentillas) cuando en el carné de conducir se especifique esa necesidad (código 01). Incumplir esta disposición puede suponer una multa de hasta 300 euros.

Luces de repuesto

También persiste la duda, y la respuesta es la misma. La Orden PRE/52/2010, de 21 de enero, suprimió “la obligación de llevar un juego de lámparas de las luces del vehículo, pues cada vez más vehículos llevan un dispositivo de alumbrado que sólo se puede manipular en los talleres autorizados y no por el usuario”.

Cómo limpiar el coche con productos caseros

Ya que dicen que hay que cuidar el aspecto para dar una buena imagen, también podemos trasladar esta filosofía a nuestro vehículo. Al menos a la parte exterior. Y para que todo resulte más sencillo y barato, vamos a limpiar el coche tan solo con cosas que podemos comprar en el supermercado de la esquina. Nada de productos sofisticados y especializados en cada pieza del coche.

1. Espuma limpiahornos.

Basta aplicar una buena dosis de espuma limpiahornos en nuestras llantas y esperar un rato, tal y como harías para limpiar el horno, para que queden relucientes. Es capaz de quitar todo tipo de grasa, así como las manchas que deja el polvillo de las pastillas de freno.

2. Lavavajillas.

Cualquier lavavajillas líquido es bueno para dejar la carrocería brillante, incluso si lo prefieres con olor a limón. Si además lo usamos con un compresor (tipo hidrolimpiadora) y con una boquilla de aplicación de espuma, el resultado será sorprendente. Simplemente cubre bien de espuma todo el coche y déjalo actuar; después aclara con agua y listo.

3. líquido limpiacristales

Con un poquito de lavavajillas que te sobre y mucha agua, puedes hacer tu propio líquido limpiacristales para el depósito.

4. Pasta de dientes.

Las aplicaciones de la pasta de dientes para limpiar el coche son variadas. Hay quien la usa sobre todo para limpiar los y dejarlos como nuevos, puliendo la pasta con un cepillo de dientes y mucha paciencia. Parece raro, pero funciona.

5. Quitar manchas muy difíciles

Por otra parte, la pasta de dientes sirve también para quitar manchas muy difíciles en los plásticos del coche o incluso en el cuero del volante o la tapicería. Prueba primero en una zona pequeña por si acaso no le va bien del todo a la tintura del cuero.

6. Bicarbonato y jabón lagarto.

La sal que se echa a las carreteras en invierno perjudica al coche, tanto estéticamente (creando una costra de mugre) como deteriorando en parte la chapa. Lo que mejor quita esta sal es mezclar una taza de bicarbonato sódico con 4 litros de agua caliente y un poco de jabón neutro.

7. Champú para el pelo.

Nos sirve para dejar lustroso nuestro vehículo, aunque si es champú infantil casi mejor porque es más suave. Lo lógico es no usar mucho producto ya que, en exceso, podría dañar la pintura. La mezcla ideal es una cucharadita por cada 3,5 o 4 litros de agua.

8. Vinagre de vino blanco

El vinagre puro es un buen aliado para dejar relucientes las llantas del coche, ya que el ácido despega muy bien la grasa.

Pero no es lo único que hace: rebajado al 10% con agua y con ayuda de papel de periódico es un buen limpiacristales.

También sirve para limpiar plásticos o incluso recovecos complicados, ya que penetra bastante bien. Para esto último habrá que usar un trozo de algodón sumergido en medio vaso de agua y 2 cucharadas soperas de vinagre blanco.

Para rizar el rizo con el vinagre, puedes mezclar en un atomizador una parte de líquido lavavajillas, otra de vinagre blanco y otra de agua con gas: así obtendrás un líquido de gran fuerza para limpiar el coche a fondo.

9. Betún.

Podemos recuperar el color negro de un paragolpes de plástico desgastado por la lluvia y el sol únicamente con betún. Para ello podemos usar una esponja de limpiar zapatos y aplicar en pasadas largas un par de capas. Veremos cómo el color negro vuelve a estar vivo. En el vídeo de abajo está la prueba.

10. Amoniaco.

El amoniaco mezclado con agua es una de las mejores formas de limpiar el coche que existen. Incluso a veces con que el paño esté húmedo y apliquemos unas gotas de amoniaco será suficiente para limpiar, por ejemplo, el parabrisas, los espejos y las lunas del coche.

Es muy bueno también para detalles metálicos como cromados o dorados. Es preferible no mezclarlo con ningún otro producto (sobre todo con lejía), ya que podría ser peligroso por su toxicidad.

El amoniaco también es bueno para limpiar el coche y quitar sustancias pegajosas de la carrocería, tales como chicles, alquitrán o la resina de los árboles.